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blog 2008-09

lunes, 8 de diciembre de 2008

Textos Literatura Romanticismo


LARRA.

Madrid 24 de marzo de 1809-13 de febrero de 1837.



Proyecto Mariano José de Larra en Internet:http://www.irox.de/larra/articulo/art_vuel.html

EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS


Por Octavio Ortega, en 19 de Septiembre de 2007(http://www.leergratis.com/literatura-infantil/el-nino-con-el-pijama-de-rayas.htmll-nino-con-el-pijama-de-rayas.html).
No se trata, ni mucho menos de una novedad, pero si que es el primer libro que Boyne escribe para niños. La obra cuenta la historia de un chico de nueve años, hijo de un comandante nazi del campo de concentración de Auschwitz en plena Segunda Guerra Mundial. Bruno, con nueve años descubrirá el horror de la guerra pese al continuo esfuerzo de su padre porque no se interese acerca de lo que ocurre fuera de la casa. Al fin y al cabo, pasa todos sus ratos libres sin amigos. El hecho de vivir en una casa de tres plantas le parece aburrido, ya que estaba acostumbrado a habitar una vieja mansión de cinco plantas por la que podía explorar libremente (el juego favorito de Bruno). Atención, a continuación se explica un resumen de la trama del libro, si pensáis leerlo quizás prefiráis no continuar…
Desde la ventana de su dormitorio, Bruno ve una valla tras la cual hay muchas personas vestidas con pijamas de rayas. Sus padres llegarán al acuerdo de que Bruno y Gretel (su hermana) necesitan un profesor particular, de esta manera entra en la historia Herr Listz. Un aburrido maestro empeñado en que aprendan materias tan tediosas como la Historia. En medio de tanta confusión, su mente se pregunta qué es lo que está ocurriendo afuera. ¿Por qué se viste todo el mundo siempre con ese horrible pijama de rayas? Una tarde conseguirá escaparse y se topará con un muchacho judío llamado Shmuel. En seguida se harán amigos y todas las tardes Bruno charlará con Shmuel. Su hermana le contará que las personas que hay detrás de las vallas son judíos, y que él y su familia son “todo lo contrario”. Al poco tiempo de esta aclaración, Bruno cogerá piojos y tendrán que afeitarle la cabeza, lo que hace aún más sencillo el proceso de identificación con su amigo Shmuel y el pensamiento de que “realmente, no son tan diferentes”.
La última aventura de Bruno en el campo de concentración consiste en hacerse con un pijama de rayas para hacerse pasar por un judío en el campo de concentración. Sólo de esta manera podrá colarse en el campo y ayudar a Shmuel en la búsqueda de su padre, recientemente desaparecido. Bruno parece incapaz de comprender la tragedia que se vive a su alrededor incluso aunque su amigo, de la misma edad, es plenamente consciente de ella. No vamos a desvelar en leergratis el final de esta deliciosa historia, que en muchos momentos nos ha recordado a “La vida es bella”, aunque vista desde la inocencia de un niño alemán.
El niño con el pijama de rayas es un libro para niños, pero que estamos seguros hará las delicias del infante inocente que escondemos bajo nuestras estudiadas apariencias. Muy recomendable.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Categorías gramaticales.

Categorías gramaticales:
Nombre
Pronombre
Determinantes
Adjetivo
Verbo
Adverbio
Conjunciones
Preposición
Locuciones
Puede repasar y trabajarlas en estos enlaces que le muestro. Tenga en cuenta las indicaciones del profesor para algunas precisiones y variantes.
http://roble.pntic.mec.es/~msanto1/lengua/1anamorf.htm ( use esta página para ver más ejemplos y realizar actividades, pero no siga su clasificación).

viernes, 21 de noviembre de 2008

Cuentos

Jean Cocteau. El gesto de la muerte

Un joven jardinero persa dice a su príncipe:
-¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahan.
El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta:
-Esta mañana ¿por qué hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?
-No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahan esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahan.


Augusto Monterroso.
El eclipse.
Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora. Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo. Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas. Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida. -Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura. Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén. Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.


El dinosaurio

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
Wu Ch'eng-enChina: c. 1505 - c. 1580
La sentencia
[Cuento. Texto completo]


Aquella noche, en la hora de la rata, el emperador soñó que había salido de su palacio y que en la oscuridad caminaba por el jardín, bajo los árboles en flor. Algo se arrodilló a sus pies y le pidió amparo. El emperador accedió; el suplicante dijo que era un dragón y que los astros le habían revelado que al día siguiente, antes de la caída de la noche, Wei Cheng, ministro del emperador, le cortaría la cabeza. En el sueño, el emperador juró protegerlo.
Al despertarse, el emperador preguntó por Wei Cheng. Le dijeron que no estaba en el palacio; el emperador lo mandó buscar y lo tuvo atareado el día entero, para que no matara al dragón, y hacia el atardecer le propuso que jugaran al ajedrez. La partida era larga, el ministro estaba cansado y se quedó dormido.

Un estruendo conmovió la tierra. Poco después irrumpieron dos capitanes, que traían una inmensa cabeza de dragón empapada en sangre. La arrojaron a los pies del emperador y gritaron:

-¡Cayó del cielo!

Wei Cheng, que había despertado, la miró con perplejidad y observó:

-Qué raro, yo soñé que mataba a un dragón así.

FIN
Marco Denevi1922-1998
El precursor de Cervantes
[Minicuento. Texto completo]


Vivía en El Toboso una moza llamada Aldonza Lorenzo, hija de Lorenzo Corchelo, sastre, y de su mujer Francisca Nogales. Como hubiese leído numerosísimas novelas de estas de caballería, acabó perdiendo la razón. Se hacía llamar doña Dulcinea del Toboso, mandaba que en su presencia las gentes se arrodillasen, la tratasen de Su Grandeza y le besasen la mano. Se creía joven y hermosa, aunque tenía no menos de treinta años y las señales de la viruela en la cara. También inventó un galán, al que dio el nombre de don Quijote de la Mancha. Decía que don Quijote había partido hacia lejanos reinos en busca de aventuras, lances y peligros, al modo de Amadís de Gaula y Tirante el Blanco. Se pasaba todo el día asomada a la ventana de su casa, esperando la vuelta de su enamorado. Un hidalgüelo de los alrededores, que la amaba, pensó hacerse pasar por don Quijote. Vistió una vieja armadura, montó en un rocín y salió a los caminos a repetir las hazañas del imaginario caballero. Cuando, seguro del éxito de su ardid, volvió al Toboso, Aldonza Lorenzo había muerto de tercianas1.
FIN


1. Tercianas: Fiebre intermitente cuyos accesos se repiten cada tres días.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Poemas y cuentos medievales.

Textos medievales para trabajar:
Mester de juglaría:

Romances:


Mester de clerecía, cuaderna vía:

TEXTO A
Traigo un mester hermoso, no es de juglaría,
es mester sin pecado, pues es de clerecía
hacer frases rimadas por la cuaderna vía
con sílabas contadas, lo que es gran maestría.
LIBRO DE ALEXANDRE
TEXTO B
Muerto está Apolonio, todos morir debemos;
por aquello que amamos el final no olvidemos.
Por lo que aquí hiciéremos allá recibiremos,
allá iremos todos, siempre de aquí saldremos.
LIBRO DE APOLONIO
Juan Ruiz,Arcipreste de Hita


Jorge Manrique:
VER EN EL ENLACE LAS SIGUIENTES COPLAS:I,III,V,IX,XIII,XIV,XVI,XVII,http://www.poesia-inter.net/index1.htm

Si le interesa la Edad Media, puede ver:

PELÍCULAS RECOMENDADAS:
El nombre de la rosa( Libro muy interesante). Destino de caballero. Lady Halcón.
El nombre de la rosa.

Lady Halcón

Destino de caballero

El reino de los cielos

El Cid

Ivanhoe

Robin Hood